Cerro Tronador, paraíso de los montañistas

Entre las maravillas geográficas que enmarcan la ciudad de Bariloche, el Cerro Tronador es una de las elevaciones emblemáticas de la cordillera patagónica y el Parque Nahuel Huapi. Se trata de un volcán de casi 3500 metros de altura y geológicamente activo, aunque se calcula que su última erupción fue hace 10 mil años, por lo que hay mínimas posibilidades de que vuelva a ingresar en actividad.

Distinguido como el más alto de la zona, el cerro tiene tres picos (el Argentino, el Chileno y el Internacional) y marca la frontera entre Argentina y Chile. Sus míticos relieves, sus siete icónicos glaciares y sus tesoros naturales lo convierten en uno de los paseos predilectos para el ecoturismo y la aventura. Escaladores de todas partes llegan al Tronador dispuestos a desafiar sus vertiginosas alturas.

Travesías en el Cerro Tronador

Los 90 kilómetros que separan al Cerro Tronador de San Carlos de Bariloche ofrecen en sí mismos una magnífica travesía. La ruta 258 que conduce al cerro bordea sitios espectaculares como el Lago Gutiérrez y el Lago Mascardi, con  vistas al Cerro Catedral. Luego se toma un desvío que cruza el río Manso, llegando finalmente al cerro Tronador. Cada kilómetro del recorrido es un paisaje nuevo y deslumbrante, ideal para los amantes de la fotografía. Hay caminos sinuosos que requieren conducir con precaución.

Desde la base del cerro parten varias visitas atractivas. La primera son los llamados “Ventisqueros Negros”, zona de la base en que los hielos se tiñen de ese color a causa de los sedimentos acarreados, y desde donde se vislumbran los altos picos del cerro. También son de visita obligada el rocoso anfiteatro natural conocido como “Garganta del Diablo” y la fascinante Cascada Los Alerces, un salto de agua de 70 metros al que se llega fácilmente por un camino bien señalizado.

Entre los glaciares Castaño Overo y Alerces se emplaza el tradicional Refugio Otto Meiling, otro punto de gran interés, ideal como base para las diversas actividades. Además de alojamiento climatizado, el Refugio ofrece una zona de camping gratuita y permite hacer uso de la cocina a un costo mínimo.

Del Refugio parte el camino de ascenso hasta la cumbre, solo apto para aventureros experimentados. La travesía dura varias horas y conduce por vertiginosas pendientes y quebradas, recorriendo el Filo de la Motte, el Filo de la Vieja y el portezuelo.  Al llegar a la cima se contempla un asombroso panorama de lagos argentinos y chilenos, así como el exuberante Parque Lanín.

Aunque su ascenso se recomienda a montañistas expertos, los grupos turísticos y familiares también pueden disfrutar de los alrededores y la base del Cerro Tronador. Muchos operadores de Bariloche ofrecen en sus programas excursiones completas a este sitio, incluyendo travesías con guías de montaña y estadías de varios días en el refugio.

La impresionante vista desde el Cerro Campanario

La diversidad del paisaje patagónico se aprecia en todo su esplendor desde la cima de los cerros. Con más de 1000 metros de altura, el Cerro Campanario ofrece uno de los panoramas más impactantes de Bariloche. Vale la pena ascender al cerro para contemplar la naturaleza a nuestros pies y respirar el aire fresco de montaña.

El Cerro Campanario se sitúa a 17 kilómetros de Bariloche y es uno de los sitios más visitados dentro del tradicional Circuito Chico. La base de la elevación se encuentra en el kilómetro 17,5 de la Avenida Bustillo, que conduce al lugar en un trayecto dinámico contemplando las costas del Lago Nahuel Huapi.

Una vez en las faldas del cerro, se puede subir a pie o en aerosilla. Ambas formas son igualmente disfrutables y proporcionan una experiencia única de aventura y ecoturismo. Para quienes gustan de la caminata, el ascenso se realiza por senderos de baja dificultad entre los frondosos bosques. Hay carteles informativos sobre la flora nativa, para que el turista conozca con mayor profundidad la riqueza ecológica de la región.

La subida en aerosilla, por su parte, es uno de los paseos clásicos de Bariloche. El tranquilo trayecto aéreo dura siete minutos en los que el viajero se siente suspendido y sumergido a la vez en la envolvente belleza del paisaje. El horario de la aerosilla se extiende hasta las 18 horas en invierno y las 19:30 en verano, y el pasaje cuesta unos 25 pesos argentinos.

 En los distintos tramos del ascenso la vista panorámica adquiere diferentes perspectivas, hasta llegar a los incomparables miradores de la cima. Allí se abarca un panorama de 360 grados que conjugan los sitios naturales más representativos de la geografía patagónica: el Lago  Nahuel Huapi, la Isla Victoria, el Lago Perito Moreno, los cerros Otto, López, Bellavista, Goye, Catedral y Capilla, las penínsulas San Pedro y Llao Llao, la laguna El Trébol, la Colonia Suiza y otros poblados de la zona. Los verdes, ocres y azules se mezclan en un paisaje que parece pintado. En invierno, la nieve emblanquece los árboles y cerros confiriendo al paisaje un encanto particular.

En lo alto del Cerro Catedral hay una cálida confitería donde se puede contemplar la vista mientras se toma una merienda caliente con delicias caseras, tanto en el salón –con amplios ventanales- como en las terrazas. El mirador de la confitería, con 20 metros de altura, ofrece el punto de vista más elevado para observar el paisaje. También hay una tiendita de souvenirs para llevarse un recuerdo de la zona, aunque sin duda los recuerdos más imborrables son los que quedan en la retina, tras haber contemplado uno de los panoramas más bonitos del continente.

Valle Encantado, magia milenaria

Los caudalosos ríos Limay y Traful se unen en el paraje llamado Confluencia, situado a 76 kilómetros de Bariloche, ya en la provincia de Neuquén. A causa de las aguas del embalse de la represa de Alicurá, el gran encuentro fluvial tiene hoy la apariencia de un gran lago. En su margen se extiende el Valle Encantado, uno de los escenarios naturales más fascinantes del Parque Nacional Nahuel Huapi.

El aspecto singular de este Valle está dado por sus misteriosas  formaciones rocosas de origen volcánico, que en su erosión emulan las más vistosas figuras, otorgando al lugar un tono mágico. Rocas con forma de castillos, leones, torres y catedrales góticas sorprenden a los visitantes entre impresionantes cerros. Algunas de las rocas han cautivado a los visitantes de tal manera que han sido bautizadas, como el afamado “Dedo de Dios”, el “Tren Expreso”, los “Leones Enamorados” o “El centinela del Valle”. Otras formaciones simplemente responden a los caprichos de la imaginación al mirarlas.

Otro de los emblemas del Valle es el cóndor de la región, que hace sus nidos en esta zona alimentándose de los muchos animales muertos de la estepa patagónica. El paisaje de la estepa ofrece diversas especies forestales: cipreses y pinos en las zonas altas y álamos y coirones en los márgenes fluviales. Allí habitan ciervos, zorros, roedores, guanacos y liebres, así como interesantes especies ictícolas siempre atractivas para la pesca.

El Valle del río Limay encuentra su encanto también en su valor histórico: hay vestigios de culturas aborígenes que habitaron el lugar hace unos 10 mil años. Las pinturas rupestres en las cavernas y los sedimentos biológicos en el lugar dan cuenta del carácter milenario del Valle.

Numerosas excursiones parten de Bariloche para descubrir los rincones del Valle Encantado con la orientación de un guía. El lugar es un ámbito privilegiado para practicar múltiples actividades al aire libre: trekking, escalada, cabalgatas, tours fotográficos, pesca deportiva y avistaje de aves, contemplando casi ochenta especies que viven en la zona.

En las inmediaciones del Valle Encantado hay cabañas donde alojarse, celebrar eventos o degustar un almuerzo para retomar energías y continuar con los paseos ecológicos dentro del llamado “Circuito Grande” de Bariloche.

Colonia Suiza en Bariloche


En las faldas del Cerro López, a 25 kilómetros de Bariloche, se encuentra la acogedora Colonia Suiza, una villa montañesa típica donde pasar gratas jornadas conociendo las tradiciones de la Patagonia.

Creada a fines del siglo XIX por los inolvidables hermanos Goye, se trata del primer asentamiento suizo de la región. A lo largo del siglo XX ha sido el hogar de varias familias suizas dedicadas a la agricultura, cuyos descendientes hoy pueblan el lugar orientados a la actividad turística. La antigua “Casa Grande” construida por Félix Goye, las casitas de madera, la escuela y la capilla conforman la estampa casi pictórica del encantador poblado, un verdadero tesoro histórico en las inmediaciones de Bariloche.

Cultura, naturaleza y gastronomía en Colonia Suiza

Desde Colonia Suiza parten atractivas excursiones por los paisajes del bosque y la cordillera. Caminatas y cabalgatas se orientan a sitios de gran interés como la Laguna Negra, el refugio Jakob y las laderas del Cerro López. Varias son las opciones de alojamiento disponibles en el lugar: campings veraniegos (el Goye, el Meli Hué y el Huenei Ruca), refugios familiares y hosterías.

Sin dudas, la gastronomía autóctona es el principal foco de atención turística de Colonia Suiza. Los fines de semana se realizan fiestas donde se preparan los tradicionales curantos, cocinados en un hoyo sobre piedras calientes durante horas, en un ritual cargado de magia que cautiva a pobladores y turistas. También se ofrecen asados, empanadas, postres caseros y finas frutas y verduras cultivadas en las granjas del lugar. Las tradiciones de los primeros pobladores son transmitidas de generación a generación, por lo que es posible disfrutar de dulces y quesos artesanales según recetas inmemoriales.

Estas delicias se ofrecen en los restaurantes, pubs y pequeñas casas de té de la Colonia, construidos siguiendo la arquitectura montañesa de la villa. Espectáculos musicales acompañan las comidas generando un ambiente divertido y muy pintoresco.

Para embeberse aún más de la historia y cultura de este sitio único, nada mejor que una visita al museo, donde se exhiben utensilios e instrumentos de los labradores de hace un siglo. También hay un bonito vivero, el Meli Hué, donde el aroma de la lavanda fresca se mezcla con el de los perfumes y jabones allí elaborados. Otros paseos emblemáticos son la  piscicultura donde se crían truchas y la feria artesanal de los domingos donde adquirir valiosos recuerdos de la visita al lugar.

Para llegar a Colonia Suiza en auto debe tomarse la Avenida Bustillo hasta el Km 18 y doblar a la izquierda por el Circuito Chico. Tras cuatro kilómetros y pasar el puente del lago Moreno, se toma otra vez el camino a la izquierda y se conducen tres kilómetros hasta el lugar. Hay líneas urbanas de autobuses que en temporada alta llevan a los turistas hasta Colonia Suiza, así como taxis y remises que ofrecen servicios hasta el lugar.

Paseos en Bariloche

Conocida por su asombroso entorno natural, la ciudad de San Carlos de Bariloche tiene muchos sitios sorprendentes en su interior. Hay encantadores paseos en Bariloche que te permitirán conocer su historia, su cultura y su pintoresca arquitectura, disfrutando de jornadas turísticas inolvidables sin necesidad de partir en excursión.

Paseos por la ciudad de Bariloche

El Centro Cívico

La arquitectura externa del  icónico Centro Cívico de Bariloche ofrece en sí misma un fantástico paseo para los ojos, con sus piedras montañesas, sus arcos medievales y su simbólico reloj en la Torre de la Municipalidad. Si deseas conocer de cerca la historia de la región, no te pierdas la visita al Museo de la Patagonia “Francisco P. Moreno”, en el ala este, el cual dedica sus salas a difundir el valor científico, etnográfico e histórico de la región.

La gran explanada de piedras de laja que reúne las construcciones del Centro es un área recreativa tradicional de Bariloche, donde los turistas se toman fotos con los típicos perros San Bernardo o nada más contemplar el impresionante lago Nahuel Huapi que se extiende hasta el horizonte.

Museo Paleontológico

La zona patagónica es rica en registros fósiles de especies extinguidas hace millones de años, entre ellas los dinosaurios. En el Museo de la Asociación Paleontológica de Bariloche se pueden apreciar restos óseos, garras y réplicas de estos animales jurásicos que habitaron la región. El interesante Museo se ubica en las calles 12 de Octubre y Sarmiento y abre de lunes a sábados entre las 16 a 19 hs.

Cerro Otto

A solo 5 kilómetros de Bariloche, conectado con la cuidad mediante la Avenida de los Pioneros, se encuentra el atractivo Cerro Otto con una variedad de actividades familiares. Además de los Centros de Esquí Nórdico y Piedras Blancas, el Cerro Otto cuenta con dos puntos de gran interés cultural: la Confitería Giratoria y la Galería de Arte. En la primera se pueden disfrutar deliciosos dulces caseros mientras se contempla una increíble vista de 360º desde la cima de la montaña. En la Galería, abierta de 10 a 18 hs, se exhiben réplicas tamaño natural de las obras de Miguel Ángel. El paseo se inicia ya en la base del Cerro, con el trayecto en los tradicionales teleféricos.

Artesanías regionales

Los paseos de compras son una estupenda alternativa para conocer las tradiciones de la región y a la vez adquirir un bonito recuerdo del viaje. En la Feria Artesanal Municipal hay exposiciones y ventas de artesanos barilochenses, abiertas todos los días en las calles Moreno y Villegas. En esta misma dirección puedes visitar también la Casa de Artesanías Mapuches, donde apreciarás preciosos trabajos textiles de este pueblo originario de la Patagonia. Otro imperdible paseo artesanal es la Asociación de Artesanos de Bariloche, ubicada en Elflein 38.

La costanera

A pasos del centro de Bariloche la naturaleza se despliega a pleno en la costanera del Lago Nahuel Huapi, paralela a la Avenida 12 de Octubre. Caminando, en bicicleta o en auto se puede bordear el paisaje lacustre partiendo del puerto de San Carlos hasta el puente del río Ñireco. Además de increíbles panoramas naturales, por la costanera se contemplan construcciones típicas que dan un aire mítico al paseo.

Playa Bonita

A solo 8 kilómetros de la ciudad por la Av. Bustillo se encuentra la célebre Playa Bonita, muy fácil de acceder en auto o por varias líneas de autobús. Las arenas bañadas por el Lago son un área de encuentro muy concurrida en verano, con un completo parador que brinda servicios gastronómicos y turísticos.

Qué ver en Bariloche

Rodeada de cerros, lagos y bosques, San Carlos de Bariloche tiene un sinfín de atractivos turísticos tanto en su entorno natural como en su pintoresco interior. Durante tu estadía siempre tendrás un lugar nuevo para visitar y sorprenderte. Si necesitas una guía sobre qué ver en Bariloche, te enseñamos los diez sitios que no puedes dejar de conocer.

1. Centro Cívico

Situado en plena ciudad de Bariloche, a orillas del Nahuel Huapi, el Centro Cívico es un conjunto de edificios de estilo montañés y medieval, inaugurado en 1940. Por su peculiar arquitectura y las importantes instituciones que allí funcionan, el Centro Cívico es el sitio más representativo de la ciudad.

En los distintos establecimientos se encuentran la Municipalidad con su icónico reloj, la Secretaría de Turismo, la Biblioteca Faustino Sarmiento, el Museo de la Patagonia Francisco P. Moreno, el ex Correo (actualmente un museo), la Policía, y la ex Aduana. Los edificios dan a una gran plaza que alberga un monumento ecuestre a Julio A. Roca. Durante la noche, las luces que iluminan el Centro Cívico le aportan un aura aún más encantadora.

2. Catedral “Nuestra Señora del Nahuel Huapi”

Inaugurada en 1946, esta construcción deslumbra por su belleza arquitectónica y su ubicación al margen del Lago Nahuel Huapi. De torres elevadas y estilo neogótico, la iglesia fue construida en nobles materiales y guarda diversas joyas artísticas: la Madonna tallada en el portal, las catorce piezas del Viacrucis y, sobre todo, los magníficos vitrales con imágenes de la historia de Bariloche. La Catedral se emplaza sobre preciosos jardines de uso recreativo, en l intersección de las calles Almirante O’Connor y Beschtedt.

3. Lago Nahuel Huapi

La zona lacustre donde se sitúa Bariloche tiene en el Lago Nahuel Huapi su atractivo principal. Con una superficie de 560 km2, este lago de origen glaciar divide las provincias de Río Negro y Neuquén, bordeando varias localidades con sus aguas plácidas y turquesas. Sobre el lago se encuentra el Parque del mismo nombre, un área de gran importancia ecológica donde apreciar la fauna y flora autóctonas de la región. Varias son las excursiones que pueden hacerse sobre el Lago Nahuel Huapi, tan magnífico para la navegación como para la pesca.

También es de gran popularidad el llamado Circuito Chico, que rodea el lago partiendo de la ciudad por la Av. Bustillo, recorriendo algunos puntos emblemáticos  como la Bahía Serena, la Isla Huemul, Playa Bonita, la Península San Pedro y de Llao Llao, entre otros.

4. Cerro Catedral

Más de 2000 metros de altura y 1200 hectáreas esquiables hacen del Cerro Catedral el centro de esquí más importante de América del Sur y el eje de las actividades de invierno en Bariloche. Entre junio y setiembre –temporada alta- el cerro se puebla de turistas ávidos de disfrutar los deportes de nieve. El resto del año es posible realizar agradables visitas y ascender hasta la cumbre a través de los numerosos medios de elevación, para contemplar el deslumbrante paisaje patagónico. El Cerro Catedral se ubica a 19 kilómetros del centro de Bariloche, y puede accederse fácilmente a través de caminos asfaltados.

5. Cerro Otto


Conocido por ofrecer la vista más espectacular de Bariloche, el Cerro Otto se ubica a solo 5 kilómetros de Bariloche por la Avenida de los Pioneros. Laderas cubiertas de cipreses, paseos en teleférico, zonas de esquí y diversas actividades recreativas conforman la atractiva propuesta de esta elevación de 1400 metros de altura. El sitio icónico del Cerro Otto es su Confitería Giratoria, donde degustar un chocolate caliente mientras se disfruta un panorama de 360º.

6. Museo del Chocolate

El chocolate barilochense es conocido en todo el mundo por su calidad única. En homenaje a este tradicional dulce, la chocolatería Fenoglio ha instalado el Museo del Chocolate, donde los turistas tienen la oportunidad de conocer la historia internacional y local así como el proceso de elaboración de este alimento. A través de vitrinas se puede observar a los maestros elaborando las distintas variedades de chocolate. Al final del recorrido se ofrecen varias delicias para degustar. El Museo se ubica en Av. Bustillo 2000.

7. Isla Victoria

La mayor isla del Lago Nahuel Huapi es uno de los destinos preferidos de las excursiones lacustres. Esta maravilla ecológica cuenta con 31 km2 de áreas protegidas, entre las cuales se encuentra la única reserva natural de arrayanes de la región. Cerros, valles, bosques y espléndidos puertos naturales integran el paisaje de la Isla Victoria, valiosa por su gran biodiversidad. En su interior coexisten especies de flora nativa y exótica, además de numerosos ejemplares de aves autóctonas. También hay importantes vestigios históricos de los indígenas que habitaron la isla antes de la conquista española en el siglo XVII. Las excursiones a la Isla Victoria parten del Puerto Pañuelo, en la Península de Llao Llao.

8. Cerro Tronador

A 90 kilómetros de la ciudad se ubica este cautivante cerro de tres picos, conocido por su anfiteatro rocoso natural, denominado “Garganta del Diablo”. Las excursiones al Cerro Tronador permiten acceder a la  Cascada Los Alerces, en un marco natural de maravillosos ríos y lagos.

9. Lago Gutiérrez

Este espejo de agua se expande entre los cerros ofreciendo un panorama sereno que invita a numerosas actividades acuáticas. Muchos turistas prefieren la tranquilidad del Lago Gutiérrez para pescar, pasear en kayak, realizar cabalgatas lacustres o simplemente pasar un día de verano en la costa. Este imperdible paseo se encuentra en el Parque Nacional Nahuel Huapi, 11 kilómetros al sur de Bariloche.

10. Mirador Atalaya

A 25 minutos de la ciudad se encuentra el Mirador Atalaya, desde donde se contempla un impactante panorama de las bellezas naturales del Parque Nahuel Huapi. Además de tomar magníficas fotografías, en el entorno del Mirador se pueden realizar mini-trekkings. También hay un restaurante de cocina regional para completar el paseo.

Parques en Bariloche


La región patagónica donde se encuentra Bariloche es un área privilegiada para el ecoturismo. Hay varios parques en Bariloche distinguidos por su rica biodiversidad, sus increíbles panoramas y sus diversas opciones deportivas y recreativas. El Parque Nacional Nahuel Huapi enmarca la ciudad como el área verde más importante de la región, aunque también podemos encontrar otras zonas protegidas y parques temáticos en las inmediaciones de Bariloche.

Parque Nacional Nahuel Huapi

Más que un parque, el Nahuel Huapi es una enorme reserva ecológica de gran riqueza científica y paisajística. Sus 705.000 hectáreas se extienden entre las provincias de Río Negro y Neuquén, separadas por el Lago también llamado Nahuel Huapi, eje lacustre del parque. En su vasta superficie, el Parque Nahuel Huapi concentra los microclimas representativos de la región andina patagónica: el altoandino, elevado a casi 2mil metros sobre el nivel del mar y eternamente helado; el bosque húmedo de clima templado y lluvioso, con abundantes árboles como el coihue, la lenga, el ciprés y el ñire; el bosque de transición, de escaso follaje y pastizales más secos; y la estepa árida y ventosa.

En estos diversos paisajes, el Parque alberga lagos, islas, ríos, arroyos y cerros, ofreciendo vistas increíbles en cada uno de sus rincones. La Isla Victoria, el Circuito de los Siete Lagos, el Río Limay y el Valle Encantado son solo algunos de los sitios fascinantes que se pueden descubrir en su interior. Los amantes del deporte podrán divertirse pescando, navegando en kayak o rafting, escalando, practicando trekking y paseando en bicicleta o a caballo.

Parque Nacional Los Arrayanes

También conocido como Bosque de Arrayanes, este parque se creó como área protegida desprendida del Parque Nahuel Huapi, con el fin de preservar mejor esta especie de flora autóctona. Con una superficie de 20 hectáreas, es la reserva natural de arrayanes más pura y extensa de la región, guardando una valiosa concentración de estos árboles centenarios exclusivos de la Patagonia. El Parque Los Arrayanes se ubica en la Península de Quetrihué, extremo norte del lago Nahuel Huapi, en la provincia de Neuquén. La visita a este mágico bosque se realiza partiendo en catamarán del Puerto Pañuelo de Bariloche, en excursiones que también recorren la Isla Victoria.

Parque Nacional Lanín

También ubicado en la provincia de Neuquén, el Parque Nacional Lanín es un estupendo paseo si estás dispuesto a una excursión de mayor distancia. El parque tiene una extensión de 412.000 hectáreas de bosques fríos donde habitan especies arbóreas únicas en la región, cuyos ejemplares detentan ya siglos de existencia. Coihues, lengas, araucarias, raulí, maniú, arrayán, roble pellín y ciprés de la cordillera son algunos de los árboles que conforman su densidad forestal. El volcán Lanín es otro de los emblemas del Parque, así como los lagos Lácar y Huechulafquen y la cascada Chachín. En el Cerro Chapelco se pueden practicar deportes de invierno.

Parque Nahuelito

En la categoría de los parques temáticos, el Nahuelito es una fantástica propuesta para toda la familia, con un itinerario que recrea la era en que vivían los dinosaurios en ese mismo hábitat. Entre frondosos árboles autóctonos, colosales esculturas a escala natural nos transportan a la época jurásica, mientras un guía nos orienta durante una visita de 45 minutos. El Parque Nahuelito abre en horario diurno y se ubica en Avenida Bustillo kilómetro 24,500, integrando el Circuito Chico de Bariloche.

Excursiones en Bariloche

Espectacular y lleno de diversidad, el Parque Nacional Nahuel Huapi es un escenario inagotable de paseos y actividades. Desde la ciudad de San Carlos de Bariloche parten múltiples expediciones para vivir a pleno la belleza natural de la Patagonia andina, ya sea para contemplar panoramas increíbles desde la cima de los cerros, disfrutar una jornada de deportes de nieve o pasear tranquilamente a orillas del lago. Prepárate para descubrir nuevas dimensiones del ecoturismo y la aventura a través de diversas excursiones en Bariloche.

Excursiones terrestres imperdibles en Bariloche

Muchos son los caminos y recorridos disponibles para conocer los espectaculares paisajes barilochenses. Si cuentas con vehículo propio o alquilado, podrás transitar los circuitos emblemáticos con total comodidad y seguridad, aprovechando la excelente señalización de todas las rutas que parten de la ciudad. Las mismas opciones cuentan a la hora de tomar el autobús colectivo, que sale del centro y llega a los sitios turísticos emblemáticos a un costo más que accesible. Otra conocida alternativa es consultar a las agencias y operadores locales por excursiones guiadas.

El llamado “Circuito Chico” es uno de los recorridos obligados para conocer lo más representativo de Bariloche. Consiste en un trayecto por el Ejido Municipal, enmarcado por el Parque Nahuel Huapi, y por el Parque Municipal Llao Llao, con sus exuberantes bosques húmedos.

De duración más prolongada, el “Circuito Grande” toma la Ruta Nacional 237 cruzando varios arroyos y ríos hasta bordear el Río Limay, que separa a las provincias de Río Negro y Neuquén. En esta senda se recorre Rincón Chico, el Anfiteatro de Rincón Grande, el Valle Encantado, Confluencia, la sinuosa Ruta Nacional 65 entre valles y sierras, el Lago Traful, Quintupuray, el Lago Correntoso, Ruca Malen, el Lago Espejo y el cruce de Villa La Angostura.


Las excursiones a los cerros son clásicas entre los turistas. En breves trayectos es posible conocer el Cerro Otto y su emblemática Confitería Giratoria; el Cerro Tronador recorriendo el margen del Lago Gutiérrez y Mascardi; y el majestuoso Cerro Catedral con su excepcional centro de esquí.

Si deseas ir más lejos, puedes optar por la excursión que llega a San Martín de los Andes a través de los Parques Nahuel Huapi y Lanín, en un trayecto de 350 kilómetros. Villa la Angostura es también una localidad que vale la pena visitar si te encuentras en Bariloche, ya que se encuentra a solo 20 kilómetros. El Bolsón, pequeño poblado agrícola al sur de Bariloche emplazado entre valles y lagos, es un destino perfecto para una excursión otoñal.

Excursiones lacustres

La inmensidad de los lagos que rodean Bariloche es un paisaje ideal para paseos náuticos. La Isla Victoria, la más grande del Nahuel Huapi, es uno de los sitios más bonitos del Parque en tanto guarda la última reserva autóctona de arrayanes. Esta excursión parte de Puerto Pañuelo en Llao Llao, al igual que la visita a Puerto Blest y el Lago Frías navegando el Brazo Blest.

Otra impresionante excursión es el Cruce de Lagos entre Argentina y Chile, donde a lo largo de uno o dos días enteros de navegación se aprecian las maravillas naturales de la frontera patagónica. 

Turismo aventura en Bariloche

Los turistas de carácter intrépido tienen innumerables propuestas de aventura en el entorno natural de Bariloche. En invierno, además del tradicional esquí, es altamente recomendable el trekking de nieve, caminando con raquetas sobre los bosques y laderas nevados. Por otra parte, el canopy invita al vértigo sobrevolando los paisajes de Bariloche a través de sistemas de cuerdas y arneses. El circuito se extiende a lo largo de 1500 metros desde la ladera del Cerro López.

Las excursiones en 4×4 por la Patagonia prometen jornadas audaces, tanto en excursiones guiadas como en caso de contar con vehículo particular. Durante las épocas cálidas, la adrenalina tiene su propuesta en las excursiones de rafting, consistente en descender los ríos rápidos entre los relieves de la cordillera. Los espíritus más tranquilos pueden optar por cabalgatas grupales por cerros y lagos o salir en un safari fotográfico avistando las aves que llegan al Parque Nahuel Huapi durante la primavera.

Turismo en Bariloche

La enorme gama de paisajes de la Argentina tiene en Bariloche un destino turístico especial, distinguido como el centro de turismo invernal más importante de América Latina. Situada en los majestuosos Andes de la Patagonia, San Carlos de Bariloche es la principal ciudad del departamento al que da nombre, Bariloche, y de la provincia donde se sitúa, Río Negro. El turismo en Bariloche es la actividad económica fundamental de la región, gracias a su magnífica infraestructura urbana y su privilegiado entorno natural.

Elevados cerros de la cordillera cubiertos de nieve, lagos plácidos como un espejo, abundantes árboles nativos y variados ejemplares de la fauna autóctona componen el paisaje ecológico incomparable del Parque Nacional Nahuel Huapi, junto al cual se ubica San Carlos de Bariloche. La ciudad tiene su eje lacustre el Lago Nahuel Huapi, en torno al cual se extienden las altas montañas de la cordillera formando una postal inolvidable.

San Carlos de Bariloche, ciudad cultural

Este impresionante marco natural da refugio a una ciudad cautivante en sí misma, donde la infraestructura moderna con sus avanzados servicios turísticos y comerciales se mixtura con las tradiciones montañistas que la vieron nacer como pequeña villa andina a principios del siglo XX. Región de los indios mapuches, el interés turístico que despertó Bariloche con sus laderas inmejorables para el esquí pronto resultó en el desarrollo de una magnífica ciudad.

El Centro Cívico, fundado a finales de la década del treinta, es el símbolo de ese impulso turístico de Bariloche, inspirado en la pintoresca arquitectura de las villas alpinas. Varios museos y centros culturales se emplazan en el área urbana de la ciudad, con interesantes propuestas para los turistas. La Catedral Metropolitana de Bariloche, una de las más bonitas del país, es otro foco de gran atracción entre los visitantes. Para los numerosos grupos de jóvenes que llegan en invierno, la noche barilochense se abre con un abanico de alternativas para salir a bailar y divertirse. También son emblemáticas las numerosas chocolaterías distribuidas por toda la ciudad, que ofrecen a los turistas chocolates de alta calidad conocidos en todo el mundo.

Naturaleza y aventura en el paisaje de Bariloche

Los amantes del esquí encuentran en los cerros de Bariloche un escenario estupendo para esta actividad. Entre junio y setiembre, los meses invernales, la nieve forma pistas naturales que convocan a miles de aficionados. El Cerro Catedral, el más alto de Bariloche, es también el centro de esquí más importante de la región, donde expertos y novatos se reúnen a disfrutar la adrenalina de los deportes de nieve. Los viajes en teleférico y los miradores a lo alto de las montañas son clásicos paseos por los relieves patagónicos.

En primavera y verano, el ecoturismo tiene su cita en las impactantes reservas forestales  a orillas de los lagos. El centenario Bosque de Arrayanes, la mítica Isla Victoria, el panorama del Cerro Campanario, la península de Llao Llao… Los paisajes de Bariloche se concatenan en estampas fascinantes. La época cálida es ideal para la pesca y los deportes acuáticos. Los días calurosos de diciembre a marzo invitan a tardes de playa en los balnearios de Bariloche.

Nieve, playa, bosque, montaña, cultura, tradición y servicios de primer nivel, todo en un solo destino. Desde grupos familiares hasta adolescentes e intrépidos aventureros, todos encuentran en Bariloche incontables opciones para disfrutar de una estadía de ensueño.