Restaurant Butterfly: el arte de la cocina íntima y regional

El pintoresco restaurant Butterfly es uno de los sitios más recomendados para experimentar el placer de la alta cocina patagónica. Situado en Playa Bonita, a los pies del Lago Nahuel Huapi, Butterfly es una iniciativa de tres amigos: Edward, chef irlandés; Sebastian, sommelier alemán y Constanza, anfitriona argentina. El amor de los dueños por la gastronomía se refleja en cada  uno de sus creativos platos y en la acogedora atmósfera del local, un auténtico refugio de color y sabor en el espectacular paisaje barilochense.

El carácter íntimo es lo que da al restaurante su marca distintiva. Atendido por sus propios dueños, el lugar tiene espacio para seis exclusivas mesas, propiciando una atmósfera serena y familiar donde sentirse como en casa. Todas las mesas tienen vista al impresionante lago, incluyendo la terraza abierta perfecta para los días cálidos. La belleza natural armoniza con el arte que decora el interior del restaurante, donde se exhiben coloridas obras del pintor patagónico Egon Paul Hoffmann.

El innovador menú de Butterfly

La filosofía de Butterfly invita a dejarse llevar por los sabores regionales, apostando por productos típicos de la zona preparados de forma innovadora para cada cena. El menú es variante y consiste en una divertida degustación de siete platos con las delicias más representativas de Argentina. Lo mágico de Butterfly es que nunca sabes con qué grata sorpresa te puedes encontrar, ya que los ingredientes se seleccionan frescos cada día. El conejo relleno, bouillabaisse de langostinos y calamares, el lenguado estilo tailandés, el milhojas de frutos silvestres y la pera al sabayón con helado de vainilla y miel son solo una muestra de las exquisiteces que pueden hallarse durante una cena en Butterfly.

El sommelier, Sebastian, es el responsable de los perfectos maridajes, explicando las mejores opciones de vinos para acompañar cada plato. La carta de vinos del restaurant está en permanente transformación, fiel a la filosofía del lugar. Cada vino es seleccionado cuidadosamente por los dueños, incorporando periódicamente nuevos títulos para asombrar a los comensales.

El salón de Butterfly también es un escenario privilegiado para la celebración de eventos y fiestas privadas de hasta 30 personas, donde se brinda un servicio personalizado con un menú acorde a los gustos del cliente.

Esta pequeña joya de la gastronomía local se ubica en Hua Huan 7831, a la altura del kilómetro 7,9 de la Avenida Bustillo. Es importante efectuar la reserva con antelación, dado el espacio limitado y la elaboración fresca de nuevos platos cada cena. El teléfono de Butterfly es  (02944) 461441.

Las míticas chocolaterías de Bariloche

 Si viajas a Bariloche, el primer regalo que tus amigos te pedirán es el chocolate. Símbolo absoluto de la gastronomía local, el chocolate barilochense se distingue como uno de los más refinados del mundo, con una larga historia de tradición y evolución que conjuga las antiguas recetas europeas con las innovaciones únicas desarrolladas en la ciudad.

Desde que en 1947 la familia Fenoglio, maestros chocolateros de Italia, instalaran la primera fábrica de chocolate en San Carlos de Bariloche, este dulce se ha impuesto como uno de los productos típicos de la región gracias a la energía que ofrece en los climas helados de la montaña y a las deliciosas variantes que ha adoptado. Son muchas las chocolaterías que  han abierto sus puertas desde entonces ofreciendo a los visitantes los más deliciosos recuerdos de su visita a la ciudad.

Imposible quedarse en Bariloche sin dejarse tentar por las diversas chocolaterías de la ciudad. Cada una ofrece su original gama de elaboraciones artesanales, que incluyen toda clase de chocolates (en rama, bombones, con frutos secos…) y otras exquisitas dulzuras patagónicas.

Los templos del chocolate en Bariloche

Benroth

Con una producción a baja escala puramente artesanal, Benroth se define como “chocolate gourmet”, ofreciendo innovadoras elaboraciones con las más finas materias primas. La variedad de sus productos abarca tabletas, chocolates rellenos con y sin licor, chocolates con frutas secas, bombones, bocaditos, turrones y alfajores. Benroth tiene dos puntos de ventas en Bariloche: la fábrica en Beschtedt 569 y el local en Mitre 150.

Mamuschka

La tradicional muñeca rusa es la imagen identitaria de esta importante chocolatería, cuyo local esquinero entre las calles Mitre y Rolando es todo un emblema de los paseos por la ciudad. En esta pintoresca tienda puedes encontrar inimaginables creaciones a partir del chocolate: almendras rellenas, mousse con el típico dulce de leche, licores de crema, cerisette con licor de guindas… También se ofrecen otros productos dulces como los dátiles acaramelados, el mousse de limón y el mazapán casero con amaretto. Bombones en caja o lata (incluyendo cajitas artesanales personalizadas), golosinas infantiles, tabletas, turrones y el inigualable chocolate en rama completan la vasta propuesta de Mamuschka.

Del Turista

Directamente de los Alpes llegan las tradiciones chocolateras de Del Turista, de la mano de su maestro nacido en el Tirol italiano, Benito Cecco. Lo que en sus inicios fue una pequeña empresa familiar es hoy la de las fábricas de chocolate más grande de Bariloche, con una enorme planta de producción donde se elaboran nada menos que cuatro toneladas de chocolate, destinado en parte a la exportación.

En total, son más de 200 las variedades ofrecidas en las tiendas de Del Truista, todas elaboradas en su totalidad dentro de la fábrica, incluyendo la cobertura. Entre estos productos son ya clásicos el chocolate en rama, las trufas, los bombones, la fondue y el chocolate en taza, que puedes encontrar en las tiendas de Av. San Martín 252 y Mitre 239. Hay también módulos comerciales en numerosas ciudades del país.

 Rapa Nui

Más que una chocolatería, Rapa Nui es una gran confitería donde degustar todo tipo de delicias típicas, con un espacio para sentarse a disfrutarlas. El local se encuentra en Mitre 202 y presenta una irresistible exhibición de chocolates clásicos y novedosos, así como postres, helados y hasta productos artesanales salados. Varias décadas de tradición familiar en el arte confitero aseguran localidad de los chocolates Rapa Nui y todas sus elaboraciones.

Frantom  

Frantom se distingue por utilizar materias primas naturales de primera calidad sin agregados químicos ni margarina. En su fábrica de la Av. Costanera y Panozzi se puede observar en vivo la fabricación de las diversas clases de chocolates, además de adquirir exquisitos productos. Frantom también posee un imperdible local en la calle Mitre 183.

Fenoglio

Fenoglio tiene la distinción de ser la primera chocolatería de Bariloche, fundadora de esta mítica tradición. Sus productos de exquisita calidad se orientan a todos los sentidos y pueden encontrarse en cuatro puntos de venta en Bariloche: el Local 31 del shopping Las Terrazas, el Local 11 del Complejo Plaza Amancay (ambos abiertos solo en temporada), la tienda de Mitre 76 y el gran establecimiento de Avenida Bustillo km 1200, donde también se emplaza el didáctico Museo del Chocolate, un aporte de Fenoglio a la difusión de la historia internacional y local de este dulce.

Tante Frida

Aunque abrió en 1995, la tradición de Tante Frida se remonta a un siglo atrás, con la llegada de los inmigrantes suizos a la llamada Colonia Suiza. Allí se gestó una cultura del chocolate llena de delicadas mixturas, la cual llega hoy al local instalado en Mitre 660. Frutas bañadas, chocolates diet para diabéticos y acompañamientos de avellanas, cremas y otras delicias son algunos de los productos que puedes encontrar en Tante Frida, además de una amplia confitería donde beber un chocolate o capuchino junto a la mejor repostería.

Abuela Goye

Los encantadores locales temáticos de Abuela Goye envuelven a los visitantes con los aromas del chocolate en rama, las tabletas y las golosinas rellenas de frutas. También se venden postres, tortas, mermeladas, alfajores, licores y helados de producción artesanal, todo según las recetas de las familias fundadoras de la Colonia Suiza. Los hermanos Goye fueron, de hecho, los primeros habitantes del lugar. La fusión entre la tradición europea y patagónica es el sello distintivo de la empresa. Las tiendas de Abuela Goye en Bariloche son cuatro: Mitre 258, Quaglia 219, Av. Bustillo km 15,5 y Cerro Catedral.

Comer en Bariloche

La excelente propuesta culinaria de Bariloche sorprende con sus sabores tan intensos como variados. Al comer en Bariloche los turistas más curiosos podrán asombrarse con las delicias típicas de la Patagonia argentina, mientras que los amantes de la cocina internacional se deleitarán en numerosos restaurantes gourmet.

Como destino turístico de primer nivel, Bariloche dispone de una amplia gama de locales gastronómicos para todos los gustos, tanto en el centro urbano como en sus alrededores. En total, hay casi 500 establecimientos que cubren todos los rubros culinarios posibles, desde las tradicionales parrillas y ahumaderos argentinos hasta finas confiterías donde saborear el famoso chocolate barilochense.

Restaurantes patagónicos en Bariloche

La cultura de una región no se conoce en profundidad si no se degusta su gastronomía. Por este motivo, en Bariloche hay gran cantidad de restaurantes temáticos tradicionales donde probar exóticos platos que combinan productos locales, técnicas nativas milenarias y tendencias europeas de los inmigrantes fundadores de la ciudad.

Truchas de la región, carne de ciervo y jabalí, fiambres y quesos ahumados, hongos autóctonos, corderos a la parrilla y el ancestral curanto, cocinado sobre piedras calientes bajo tierra, son algunas de las delicias más representativas de la gastronomía local. A ello se agregan exquisiteces dulces con moras, frambuesas, boisenberrys, sauco y otros frutos silvestres de la zona. La mesa no está completa sin los reconocidos vinos y champagnes locales, que detentan ese encanto único de las regiones frías. La cerveza tirada fabricada con lúpulos regionales es otra de las bebidas típicas de Bariloche.

Con ventanales que dan al inmenso paisaje de las montañas y lagos, los restaurantes patagónicos se distinguen por transmitir tradición en cada detalle, incluyendo la arquitectura y decoración. Algunos de los lugares preferidos por locales y turistas son el Fundo Colonia Suiza, El Patacón, la Estancia Peuma Hue y Casita Suiza.

Chocolaterías y casas de té

Imposible visitar Bariloche sin tentarse con sus magníficos chocolates y postres. Para el desayuno, merienda o simplemente un reconfortante aperitivo, las chocolaterías y casas de té de estilo montañés son una opción pintoresca, ideal para cargar energías tras una fría jornada de esquí y caminatas.

La Confitería Giratoria del Cerro Otto, la Hostería El Retorno, Okelkash y Hostería Le Charme  son solo algunas de las cafeterías destacadas de Bariloche. Si lo que buscas es sumergirte en el universo del chocolate, hay numerosas chocolaterías conocidas en todo el mundo como Mamuschka, Rapa Nui, Frantom, Fenoglio o Chocolates De Turista.

Cocina Internacional y otras opciones

Restaurantes de fusión, parrillas, comidas típicas de otros países, cocina italiana (de gran influencia en la ciudad), pizzas, empanadas, bares y locales de minutas son otras alternativas presentes para salir a comer en Bariloche. Butterfly, Cassis, El Boliche Viejo, Il Gabbiano y Naan están entre los mejores restaurantes de cocina ecléctica de la ciudad.